Canción para Marisol (1977)

Tras la ruptura, aún te echaba de menos y no me acostumbraba a tu falta. Suponía que todo era un mal sueño. Que volveríamos a estar juntos... (La grabación está sacada de una cassette de 1980)

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Quisiera picotear en tus labios.
como un pajarillo,
zumbar en tu oido,
poner una grana a tus mejillas.
Tener un amor para darte,
tranquilo y callado,
ardiente y sincero,
tan transparente como el agua.
Y tomarte de la mano
y decirte que te quiero;
Soledad, ven junto a mí,
Soledad, ven junto a mí
y no te separes ya más de mí.
Deja que te arrope con mis besos
cuando sientas un frio
que recorre tu cuerpo.
Deja que te estreche entre mis brazos
cuando sientas una duda
y encuentra en mis ojos
la fortaleza y el sosiego.
Y tómame de la mano
y dime "te quiero";
Soledad, ven junto a mí,
Soledad, ven junto a mí
y no te separes ya más de mí.

(Verano 1977)

Por Las Noches En Los Parques (1977)

Las chicas, en vez de estudiar y hacerse personas, buscaban novio para casarse. Así lo veía yo. (La grabación está sacada de una cassette de 1980)


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Por las noches en los parques
hay flores marchitándose
y de día en las calles
mueren capullos en flor
y se venden libertades.
Se compran los pensamientos
y se tasan los orgullos
y se germinan los crímenes
que siempre encuentran excusa
en pro de la sociedad

por las noches en los parques.
(1977)

La Raulito (1977)

Sobre una niña marginada social argentina. Era una película sobre un caso real. Se llamaba María Esther Duffau, nacida el 26 de julio de 1933. En la película la interpretó Marilina Ross (La grabación está sacada de una cassette de 1980).


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Te mueves por un instinto que te lleva a qualquier parte,
lejos de las celdas, de las locas, de los que quieren atraparte,
para que seas feliz, dicen, y no te vuelvas a escapar;
¿es feliz el canario en la jaula, quién es feliz sin libertad?.

Tu abuelo te abandonó y te encontraste sin nada;
para ganarte tu pan en lo que podías trabajabas;
no molestabas a nadie, pero acababan encerrándote;
hoy tal vez por vaga, mañana por maleante.

Ella te ve extraña; no puede ni podrá comprenderte,
y si tú no te integras, la sociedad no querrá verte;
tratará de esconder la mancha que supone tu existencia;
jaulas, sótanos y el cartel de enferma.

Por eso has estadfo ahí dentro como tantos y tantos otros
locos de luchar por su vida, por no ser como todos,
como todos esos hombres temerosos de la lluvia,
del viento, de la noche, de cualquier cambio de luna.

Ayer ya ha pasado y hoy no te persiguen;
alguien habló alta para que todos pudieran oirle;
las calles están habiertas, pero aún muchas puertas cerradas;
te dieron como limosna una libertad prestada.
(1977)

Elucubraciones (1977)

Pues eso, elucubraciones sobre la vida a los 21 (La grabación está tomada de una cassette de 1980).


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Cada hombre es una historia carente de interés,
pues los estatutos establecen que un muerto no és;
y parece mentira que en un aula de medicina

se pudra un familiar de Vd.
Cada nicho es una vida, cada conde un rey,
en potencia, claro está, no se vaya Vd a creer;
cada calva una emoción, cada mirada una sonrisa,
cada hogar una familia y cada palabra una canción.


Cada hombre es una tienda que no ha de cerrar tal vez
y si cierra, temporalmete, hasta que lo estime el Sr.Juez;
y aún se cree Vd. eficaz si aún no ha sido capaz
de apartarse de una vez.

Cada mañanita temprano, antes de amanecer,
se acerca Vd. al baño, y se acomoda a leer
el periódico de anoche o quizá el de anteayer;
como cada día no hay nada que tenga el mínimo interés;

Y sus hijos y sus nietos todos siguen muy bien,
su visita de siempre que viene de mes en mes
un recuerdo que le pesa menos que un alfiler,
una conciencia tranquila
y pagado el alquiler.



(L.C.Crespo, 1977)

De Un Voluntario (1977)

Sobre la mili (servicio militar) (La grabación es de una cassette de 1980).


Pasaba yo veinte meses
sirviendo al rey dentro de un cuartel
como digno voluntario,
amante de la milicia.
Bien temprano en la mañana
yo me incorporaba a mi obligación,
que era barrer cada día
entre clases de virtud castrense.
Me encontraba yo de guardia
en una fria noche
del mes de Noviembre,
dormidito como un angel
con el fusil entre los brazos;
soñaba que me encontraba
en una montaña tomando el sol
pero al despertarme descubrí
-agradable panorama- un teniente.
¡Qué bonito es un cuartel
cuando pasa juntoa a él!
¡qué bonita es la milicia
para el que la utiliza
en su beneficio!
¡cochinos de piel lustrosa!

Para que voy a negar
que yo era un enchufado
aunque qué más dá,
si las cosas que yo ví
las ví aún estando así;
tratan de comerte el coco
y si tú te dejas
muy pronto verás
cómo tratas a la gente
como si fueran soldados
y tú oficial.
Y aún hay quien se cree que aquél
que no puede cumplir Servicio Militar

por la circunstancia que sea
ya hay que sospechar
que es un poco menos hombre
o que tal vez no valga para trabajar
o para hacer feliz
a una esposa hacendosa,
primorosa...
(Enero 1977)

Quiero Oir Un Cuento (1976)

Yo seguía con mis utopías sin ver aún que la vida la hace uno (La grabación es de una cassette de 1980).


Quiero oir un cuento;
quiero oir un cuento
sin buenos ni malos,
sin enmascarados que salven al mundo,
sin guerras de heroes de los de a cinco duros;
quiero oir un canto de amor.
Quiero que suene un canto;
quiero escuchar un canto
que me hable de vida,
no de mentiras inventadas por el miedo,
y nda de historias de muertos y ayeres;
que el mundo es de hoy.
Quiero un mundo
de esos que la gente
llama imposibles;
quiero y porque quiero
será.
Quiero que el mundo bulla sin cadenas,
sin envidias engendradas por deseos
que nunca pudieron ser satisfechos,
que el hombre no huya,
no escape,
que avance.
Quiero un mundo
de esos que la gente
llama imposibles;
quiero y porque quiero
será.
(1976)

Confia (1976)

Intentaba encontrar la forma de que tuviéramos nuestra primera experiencia; con más vergüenza que miedo.

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Siento tu alma herida
por el fuego de la duda
pero yo te digo:
cierra los ojos y confía en tí
y confía en mi y confía en el amor.
No hay murallas que escalar,

no hay dolores que sentir,
enciende tu libertad,
cierra los ojos y confía en tí
y confía en mí y confía en el amor.

El tibio calor que desprende tu piel,

me envuelve como la bruma del rio
y tu mirada me invita a hacerte feliz.

Siento algo dormido

que vibra bajo tu piel
y yo te pido:
abre los ojos y confía en tí
y confía en mí y confía en el amor.
(L. C. Crespo 1976)

Tus besos (1975)

Yo tenía un constipado como nunca; parecía Jonny Cash. Luego me costó volver a cantarle esta canción. No podía bajar tanto. En principio la llamé "Cancion Nº 3", quizá porque era la tercera que hacía en castellano.


Son como la noche, oscuros y silenciosos;
son como la calma del mar;
son como las olas: fuertes y gigantes,
son como el verbo amar;
son como la brisa del amanecer;
son como un rayo de luz.
Esos son tus besos, amor
esos son tus besos de amor.
Son como el ave que suave se posa
en el nido de amor;
son como los aromas del atardecer
de un otoño, corazón;
y es que son las luces
que alumbran mi calle;
son las cadenas que me apresan.
Esos son tus besos, amor
esos son tus besos de amor.
Son como la fruta que refresca mi boca,
son como besos de amor;
son como tenues cantos que me hablan de amor;
son dulce canción;
son como tormentas que arrasan mi boca
son como fuego abrasador.
Esos son tus besos, amor
esos son tus besos de amor.

M.V.B. (1975)

Dedicada a Manoli. Fue una época rara; una mezcla de intelectualidad cristiana y humanista, que me lió más.

Negro es tu pelo;
tu alma de cristal,
fuerte tu mano
y dulce tu mirar.
Fuerte lo que sientes
en tu alma inquieta,
clara es la ansiedad
con que miras las estrellas.
Buscas una estrella
perdida en el cielo,
estrella de cuatro puntas
sin tú saberlo:
una mira hacia el Norte,
coronada y hacia arriba;
otra mira hacia el Sur,
ensangrentada y fria.
Encontraste un nido,
palomita que vuelas;
debajo de la almohada
encontrarás la estrella.
Estrella de cuatro puntas,
escondida en tu alma,
resplandeció un dia
cuando tú no lo esperabas.
(Año 1975).

Hay una versión jocosa del mismo tiempo:

Negro es tu cabello;
tu alma de cristal,
redondo tu ombligo
y dulce tu mirar.
Blancos son tus ojos
en la oscuridad,
negra es tu mirada
si me vuelves la espalda.
Calva tu cabeza
si cierro los ojos,
manca, coja y ciega
si el ciego soy yo.
Ay, lai, la
ay, lai, la
naide sabe lo que sufro
cuando lloro.
Tres cositas tienes
que a tu lao me unen:
coche, suelo y, por las noches
los sábados, yogures.
Ties marido y ties cena,
dime, ¿qué más quieres?,
yo te doy estas coplitas
con sabor a mieles.
Calva tu cabeza
si cierro los ojos,
manca, coja y ciega
si el ciego soy yo.
Ay, lai, la
ay, lai, la
naide sabe lo que sufro
cuando lloro.
(Año 1975).

Conclusión (1975)

Canción dedicada a mi guitarra; la que me ha acompañado siempre en mi soledad y me ha servido de excusa para no estudiar (La grabación es de una cassette de 1980).


Guitarra, a tí me ato,
atado a tí sin remedio voy;
si nada viene es que nada esperas
y si tus cuerdas me queman
no noto el dolor;
guitarra, a tí me ato,
atado a tí voy yo.
Cuando tu lloras, yo estoy llorando;
cuando tú callas, guitarra, yo callo;
cuando yo río, ries conmigo;
mis dedos, guitarra, sueñan despacio.
Guitarra, a tí me ato,
atado a tí sin remedio voy;
si nada viene es que nada esperas
y si tus cuerdas me queman
no noto el dolor;
guitarra, a tí me ato,
atado a tí voy yo.
Yo soy la palabra, tu eres la voz,
tu me expresas, tú me dices, haces la canción,
y mi mano, temblorosa te tienta
y tú me respondes con tu rumor.
Guitarra, a tí me ato,
atado a tí sin remedio voy;
si nada viene es que nada esperas
y si tus cuerdas me queman
no noto el dolor;
guitarra, a tí me ato,
atado a tí voy yo.
(1975)

Fondo (1975)

Me sentía malo, mala persona; siento decir que la víctima siempre se siente culpable.


El sol abrasa mi piel
y la luna me da miedo;
mi dia va a dejar de ser,
mas aún tengo la esperanza
de que haya algo bueno
en el fondo de mí.
Y decir en el fondo es decir bajo los sueños,
y decir en el fondo es decir bajo los huesos,
y decir en fondo es decir bajo las penas
enterradas bajo la arena.
Y decir en el fondo es decir bajo las canciones,
y decir en el fondo es decir bajo las ilusiones,
y decir en el fondo es decir bajo las cruces
de los defectus y virtudes.
Y decir en el fondo es decir bajo el peta,
y decir en el fondo es decir bajo su poema,
y decir en el fondo es decir bajo la hipocresía
de una hoguera fria.
(Año 1975)

Esto Era Un Hombre Como Otro Cualquiera (1975)

La vida me daba miedo y lo que veía no me gustaba
(La grabación está tomada de una cassette de 1980).


Cómo iba a pensar
que la vida no era igual
para tí que para mí.
Quíen me iba a decir a mí
que la vida era para tí
como un juego sin fin.
Alguien dijo que la luna te trastornó
y otro alguien afirmóo que fue el sol;
y ahora pienso que no es verdad,
que no fué el sol,
que no la luna
que fué la realidad.
Tan sólo ayer tenías mujer,
hijos y trabajo;
y con los tres y "Dios sabe qué"
ibas tirando.
"Dios sabe qué" te dejó
y tu mujer lo descubrió:
también te dejó.
Cómo iba a pensar
que la vida no fué igual
para tí que para mí.
Quién me iba a decir a mí
que acabarías así:
jugando a morir.
Fuiste probo empleado, nada valió;
y el dinero que habías ahorrado pronto voló;
sólo de pronto
algo falló en tu mente
y tu mujer y tu razón
perdidas para siempre.
Fuiste poeta, anacoreta,
pintor y aprendiz,
y un poeta sin una peseta
que pensaba sólo en morir.
Poco a poco fuiste muriendo
y al fin
el fin.
(Año 1975)

Un Hombre (1975)

Pensaba en cuando llegase a viejo; cómo sería la vida entonces.


Un hombre,
a la puerta de mi casa,
saluda a las beatas
que van a misa de ocho y media.
Un hombre,
que con mi propia voz
musita una canción
que no ha salido de mi cabeza.
Y no podía verla bien el rostro;
sus manos parecían perdidas
en los bolsillos de la chaqueta
que llevaba puesta.
Un hombre,
que pensaba con mi mente,
que sonreia de repente
con las cosas que yo sonrío.
Era un viejo,
era mi vejez,
mi niñez
jugaba por ahí perdido.
Y no podía verla bien el rostro;
sus manos parecían perdidas
en los bolsillos de la chaqueta
que llevaba puesta.
Un sueño,
parecía un sueño,
pero yo estaba allí,
junto al viejo,
junto al niño,
junto a mí mismo.
(Año 1975)

Canción de Amor (1975)

Más que canción de amor, parece canción de amargor. No teníamos un chavo y yo no estudiaba nada. Esto era un intento de ver las cosas positivamente.

Somos dos veredas, somos dos juncos
que mueve el viento del destino;
somos dos gotas, dos motas de polvo,
polvo somos y en polvo hemos de convertirnos.

Tú eres sonrisa, yo cabeza baja,
tú eres la luz y yo el calor;
tú eres color, alegría y paz
y, para qué negarlo, eres mi amor.

Siento el amor algunas veces,
pocas tal vez, muy pocas,
pero siempre gracias a tí,
o pensando en tí
o soñando contigo, amor.

Somos dos más, un día dos menos,
pero hoy sabemos que somos y existimos;
como esta canción, no somos gran cosa,
y yo soy feliz siendo así contigo.
(Año 1975)

Quejas (1975)

Estaba hasta las narices de mis mayores; la adolescencia es dura en esta familia.

Que no me llamen cobarde si no de mostré valor;
que no me llamen mentiroso si nunca tuve ocasión
de decir mi verdad, de decir mi verdad.
Que no me llamen cobarde si es que lo soy
que no me llamen absurdo si no encontré la ocasión
de decir mi cantar, que es mi verdad.
Pues yo podría enseñarles mil y un de fectos
que ellos seguro los tienen y yo no se si los tengo...

Que no nos llamen guarros si vestimos mal,
si llevamos barba o melena, me pregunto qué más dará,
pero les parece mal, y les parece mal.
Que no nos insulten si no llevamos corbata,
que no nos hagan un drama si no hacemos lo que a ellos les viene en gana,
aunque les parezca mal, porque les parece mal.
Pues yo podría enseñarles mil y un de fectos
que ellos seguro los tienen y yo no se si los tengo...

Que no pretendan encadenarnos, que no nos quieran conducir,
como si fuéramos sus marionetas, que no nos coharten el porvenir;
aún no somos esclavos, nadie nos ha comprado.
Si escojemos una chica de barrio y no una niña pera,
que no nos griten y no se hagan cruces: cada uno por su acera;
aún no somos esclavos, nadie nos ha comprado.
Pues yo podría enseñarles mil y un de fectos
que ellos seguro los tienen y yo no se si los tengo...

Que no nos llamen soberbios, rebeldes y malos hijos,
que no hablen por nosotros, que no pretendan decirnos
lo que deberemos de hacer, lo que tendremos que hacer.
Que no presuman de hijos que luego ponen verdes;
que nos nos alaben y nos sonrian y al estar solos se quejen
de nosotros, de nosotros.
Menos sonrisas y más comprensión, que se den cuenta de lo que son;
que no son dioses sino padres, personas como tu y yo,
con sus problemas, con sus problemas.
Pues yo podría enseñarles mil y un de fectos
que ellos seguro los tienen y yo no se si los tengo...
Ya sé que he de comprender la diferencia entre padre e hijo,
pero yo me pregunto si la comprenden ellos.

(Año 1975).

Volar (1981)

La historia de un noviazgo adolescente

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En tu cuerpo adolescente sembré la duda
y en tu alma germinó la semilla insegura,
el deseo de sentir tu propia identidad,
la necesidad de huir y buscar tu verdad
y así te fuiste de mi lado.

Buscando alguna luz llegaste ante su casa,
pero te dejó a oscuras el vacío que exalaba ;
en mitad de aquel camino volviste la mirada,
pero yo no estaba allí, mi orgullo me alejó
y te sentaste a esperar nada.

Y ahora dices que aquello
no te lo perdonarás nunca
y que el daño que me hiciste

fue sólo una locura ;
¿es que no te das cuenta
de que tenías que volar,
que yo era un jaula,
nada más ?.


Sólo fue una historia más y ya casi olvidada ;
la búsqueda, la lucha, el milagro del alba ;
mil colores ya perdidos y el roce de tu mano ;
un recuerdo que me duele, que me hiere
y susurra a mi oído : "la has perdido".

(Octubre 1981)